
12 de septiembre de 1953, Newport, Rhode Island. Jacqueline Lee Bouvier se casaba con el muy atractivo Senador John Fitzgerald Kennedy, joven promesa de la política estadounidense.

Juntos se convirtieron en una de las parejas con más carisma de todos los tiempos, y aunque la prensa actual nos intenta convencer de que personajes como Carla Bruni o los Obama son los nuevos Kennedy, a mi me parece que no lo consiguen.
Cultivaron a la perfección la imagen de la familia americana perfecta, aunque su vida personal distaba bastante de serlo.
No se puede decir que Jacqueline fuera un bellezón, en su época había muchas mujeres más guapas que ella. Pero tenía algo que la hacía sobresalir por encima de todas.




